Desde siempre en EPAC nos ha preocupado el asesoramiento de emprendedores y su personal para que conozcan los procedimientos operativos, en temas tan diversos como la atención al cliente, gestión de restaurantes, prevención de riesgos laborales, higiene y seguridad alimentaria, etc.
Es por ello que desde sus inicios la institución dispone de un Departamento de Asesoramiento Gastronómico encargado de capacitar a los trabajadores que se incorporan en las empresas, combinando formación teórica en aula con prácticas en restaurantes.
Con el tiempo nos hemos ido adecuando a las nuevas demandas hasta conseguir lo que creemos un estado idóneo de formación.
Un sector con alto grado de rotación, con contratos de corta duración o de pocas horas para cubrir demandas tanto de la propia empresa como del mismo trabajador, hace imperiosa la necesidad de formación en los puestos de trabajo.
Independientemente de la duración de un contrato (en tiempo u horas), nuestro sistema persigue que ningún trabajador pueda llegar a tener contacto con ningún alimento ó cliente, sin haber recibido las nociones básicas de formación.
Para ello, desde nuestro Departamento de Asesoramiento Gastronómico diseñamos los contenidos, formamos a los equipos de mando y al personal de base, y efectuamos un seguimiento de los resultados formativos.
Posteriormente y en forma periódica, se efectúan auditorías y cursos genéricos de reciclaje donde se aprovecha para tratar las novedades o los puntos críticos de los temas formativos, siempre fundamentados en nuestro sistema de formación.
A raíz de esto, nuestra filosofía de trabajo está basada en el Autocontrol, para que todos los trabajadores sean conscientes de la importancia que tiene su labor por lo que intentan aplicar al máximo la formación que reciben.
Desde entonces hasta la actualidad, nuestra preocupación por la calidad, unido a una constante formación, ha favorecido la nula aparición de problemas y la congratulación tanto del emprendedor que nos requiere como de su propio personal a cargo.
Dentro de un mercado competitivo como es el de la gastronomía en el panorama actual, hay que estar en constante movimiento e innovando para probar nuevas fórmulas de negocio, que bajo un mismo concepto operacional y de gestión, ofrezca al cliente aquel producto que en ese momento demanda.
Pero esta innovación constante no supone ningún trastorno con la filosofía que aplica su emprendimiento (operacional y de gestión), porque modificamos la parte externa que percibe el cliente y adaptamos el producto en función de la demanda. Es decir, independientemente del producto que se vende, los sistemas de elaboración, selección de proveedores y materias primas, de gestión, formación, etc. son similares.
Un sistema de trabajo que permite disponer de asesoramiento y formación periódica que da servicio a los diferentes emprendimientos.
Esta unión permite formar siempre desde una óptica de Calidad, facilitando la adaptación, innovación y mejora constante siendo actualmente ejemplo en sistemas de calidad, formación y autocontrol.